Presentación

Valdelinares se sitúa en el corazón de la Sierra de Gúdar y, es el municipio más alto de España. Su altura en la puerta de la Iglesia es de 1.692 m.s.n.m. La villa con una población de 120 habitantes se encuentra asentada sobre una ladera coronada por su cementerio, rodeada de extensos pastizales, con un frondoso pinar que da color al frente del valle.

El municipio es conocido por acoger la estación de esquí, de su mismo nombre, a solo 7 Km del núcleo urbano y, por albergar una pequeña masa de pino moro (Pinus uncinata), una auténtica curiosidad botánica por ser la zona más meridional de Europa donde puede encontrarse. Los pinares son tan característicos del entorno del municipio que, determinan la procedencia de su nombre y su escudo formado por cinco pinos verdes en referencia a su nombre en latín: ‘Val de Lignare’ que significa: ‘Valle entre pinares’.

Entre los principales valores de Valdelinares se destaca la conservación de una estética y ambiente rural-tradicional, siendo el sector primario todavía la principal actividad económica, con un 67% de la población ocupada y un 48% de la producción económica total, recogida por los subsectores: ganaderos, forestales y agrícolas. Consecuencia de la actividad turística, se ha ido desarrollando el sector servicios, el segundo en importancia en cuanto a población ocupada (26%) y a producción total (34%).

Dado el fuerte peso que la actividad agrícola conserva en el municipio, Valdelinares dispone de un amplio suelo rústico, no urbanizable que, le permita mantener el ejercicio de estas actividades económicas de un lado y, conservar su estética y valores ambientales y paisajísticos, de otro. De tal modo que, la superficie productiva del municipio supone más de las tres cuartas partes del total, repartida entre los distintos tipos de aprovechamientos: tierras de cultivo, prados y pastizales, terreno forestal y otras tierras. Un recurso que ofrece muchas posibilidades para la práctica de actividades, deportes y disfrute del medio natural.

 

ENTORNO

Valdelinares es un pueblo turolense perteneciente a la Comarca Gúdar-Javalambre­ y situado al Este de la provincia, en el nacimiento del Río Linares, y limítrofe con la Comarca del Maestrazgo.

Valdelinares se sitúa entre los puntos más altos de la Sierra Gúdar, el Pico Peñarroya con 2.028 m., el Alto del Hornillo con 2.000 m. y el Monegro con una altitud de 1.957 m.

Comarca Gúdar-Javalambre

La Comarca de Gúdar-Javalambre se extiende al sur de Aragón y está formada por 24 municipios. Su nombre y su orografía están marcados por dos sierras, las de Gúdar y Javalambre, de rasgos similares. Las cimas más sobresalientes rondan los 2.000 metros y en medio de ambas sierras encontramos una depresión atravesada por el río Mijares.

La nieve es uno de sus recursos turísticos más importantes, con las estaciones de Valdelinares y Javalambre.

Una comarca cargada de historia y de paisajes hermosos en la que se pueden degustar platos típicos y alimentos de la tierra.

 

HISTORIA

El origen de Valdelinares se remonta al proceso de repoblación y ocupación extensiva del territorio durante la Edad Media que dio lugar a las masías y masadas que colonizaron el territorio municipal, actualmente, la amplia mayoría en estado de abandono. Más concretamente, Valdelinares aparece citado en un amojonamiento de los términos entre Valderrobres y Fortanete del año 1260. La población de realengo formó parte de la comunidad de aldeas de Teruel, constituyendo ayuntamiento con Valdecabras en 1834.

En cuanto a población, la contabilidad más antigua registra una población de 63 habitantes en 1365, siendo el techo de habitantes de 825 en 1900, momento a partir del cual ha ido decreciendo los habitantes hasta los poco más de cien, de la actualidad.

La difícil orografía de la zona en que se halla ha condicionado durante siglos de forma negativa los intercambios y comunicaciones entre los diferentes puebles. Un elemento común al resto de localidades de la comarca que ha dado como fruto un valioso patrimonio cultural, natural y ambiental.

El modus vivendi ha estado conformado por la agricultura, prueba de ello los bancales o terrazas que caracterizan su paisaje y la ganadería, la mayor parte en trashumancia, (seis meses al año, en otras tierras, más cálidas) gracias a su riqueza en pastizales y manantiales, hasta época muy recientes. Las veredas se llenaban de rebaños trashumantes, fundamentalmente de cabaña ovina. Valdelinares ya no cuenta con pastores trashumantes pero, los ha habido hasta hace poco tiempo.

En la actualidad, gracias a los densos pastos en la Sierra de Gúdar, a la modernización de las explotaciones y a la variación en las condiciones climáticas, más benignas, es cada vez más abundante el ganado vacuno que, alimentado de manera natural y ecológica, proporciona una carne de alta calidad, muy demandada por el mercado.

La localidad ha dado un giro hacia el turismo cultural y de naturaleza así como deportivo en aprovechamiento de la estación de esquí que lleva su nombre y está emplazada dentro de su perímetro municipal. Habiendo un fuerte empuje del conjunto de establecimientos comerciales y hosteleros, en la economía de la villa.

 

FIESTAS Y TRADICIONES

Fiestas en honor a Santa Bárbara, San Roque y San Cristóbal

La villa celebra sus fiestas principales en honor a San Cristóbal, Santa Bárbara y San Roque, históricamente los días 10, 11 y 12 de Julio. En la actualidad suelen celebrarse durante la tercera semana del mes de Julio, para dar oportunidad a sus vecinos de que conozcan la ‘Vaquilla de Teruel’ porque durante muchos años las gentes mayores de Valdelinares y la Comarca no conocían este festejo.

Las fiestas patronales celebran una procesión tradicional con un estricto protocolo: En primer lugar, la Cruz, porteada por un monaguillo, seda de los niños, detrás los estandartes y guiones, después los hombres en dos filas. A continuación, ls imágenes de los Santos (Cristóbal, Bárbara y Roque) y, la Virgen del Pilar, siendo el último el santo cuya onomástica se celebra, haciéndole los honores el clero y las autoridades (alcalde, concejales, juez de paz y comandante de la Guardia Civil. Cierran la procesión la banda de música, la comitiva y las mujeres. Las procesiones tenían diferentes itinerarios, el día 10 San Cristóbal, por el callejón de Simón, la calle de Sol, la calle Hispano-América, plaza de la Raza y plaza de la Iglesia. El día 11 Santa Bárbara, por la calle Teruel, Virgen del Pilar, vuelta por el Loreto y regreso por el mismo sitio. El día 12 San Roque, por calle Teruel, calle la Iglesia y callejón de Simón.

Después, de los recorridos se bandean las campanas y era costumbre al finalizar la procesión ofrecer un vino de honor al clero, autoridades y colaboradores que, actualmente, se ha extendido a todos los que deseen acudir.